Secuelas EMOCIONALES y CONDUCTUALES del ictus isquémico
💙 Secuelas emocionales y conductuales del ictus isquémico El ictus isquémico no solo deja huellas visibles en el cuerpo: la dificultad para mover una mano, la debilidad en una pierna o los problemas para hablar son apenas una parte de su impacto. Existen heridas mucho más silenciosas, profundas y a menudo invisibles: las que afectan el mundo emocional y la conducta de quien lo ha sufrido. Cuando un accidente cerebrovascular interrumpe el flujo sanguíneo en determinadas áreas del cerebro, no solo se altera la capacidad motora o cognitiva, sino también los mecanismos que regulan las emociones, los impulsos y la interacción social . El resultado puede ser una montaña rusa emocional que desconcierta tanto a la persona afectada como a su entorno. 🧠 El cerebro emocional después del ictus Las emociones no son un capricho: surgen de un complejo equilibrio entre estructuras cerebrales como el sistema límbico...